La ciudad de cuento alemán

La ciudad de cuento alemán
Espero que vivas una vida de la que puedas sentirte orgullosa toda la vida. Por eso, vamos a empezar.

sábado, 29 de octubre de 2016

Nunca la expresión ''Spain is different'' tuvo tanto sentido

Guten Tag (o buenas tardes a todos los que me leáis)!

Empiezo la entrada de hoy traduciendo la foto que he elegido y que hasta para mí fue gracioso cuando lo estudié. La expresión ‘’das kommt mir spanisch vor’’ significa lo que para nosotros es ‘’esto me suena a chino’’. Y es que para los alemanes los raros somos nosotros, no solo con nuestras costumbres y tradiciones (que con eso ya bastante) sino también con nuestro idioma.



Lo cierto es que estas dos primeras semanas de universidad han sido un poco de locura. Ninguna asignatura nos coincidía con el acuerdo que teníamos con nuestra universidad de origen y para qué engañarnos, muchas tienen poco que ver (casi que tuvimos que echar a boleo las asignaturas que íbamos a cursar aquí) pero vamo' a calmarno' y que sea lo que tenga que ser cuando lleguemos a Madrid que ahora toca disfrutar (y estudiar también, mi hermana siempre dice que hay tiempo para todo y yo he de seguir su ejemplo)

Tenía ganas de esta entrada porque aunque muchas veces creamos que nuestro sistema va de maravilla, no nos damos cuenta de lo mal que está planteado realmente hasta que salimos al extranjero y vemos otra forma de vida completamente diferente (aunque esto en España ya se sabe pero la cosa es que sigue sin cambiar). Intentaré ser lo más breve posible (aunque esto me sigue costando la vida con todas las batallitas que me pasan aquí) pero lo cierto es que España para los extranjeros es otra dimensión. Tan cierto como que mis hijos y mis nietos van a tener historias que contar pa' aburrir.

Y es que en la universidad para los profesores es una exageración que haya 20 personas en una clase. Tampoco entienden por qué en otros países (como en el nuestro) se les da tanta importancia a la nota, ‘’si al fin y al cabo solo es una nota…’’ (Estos no dependen de una beca, pienso yo siempre para mis adentros) 

Además de eso, a los profesores siempre se les aplaude al final de cada clase (dando golpecitos a la mesa, que no como en España después de cantarle el cumpleaños feliz a alguien) pero supongo que aquí los profesores también se sentirán así bastante más motivados que en España.
Las clases duran 1 hora y 45 minutos y solo son un día a la semana. Cuando me enteré que mi horario sería así me preguntaba si realmente aquí cunden las clases. No sé muy bien cómo lo hacen, pero la eficacia alemana me tiene anonadada y nunca deja de sorprenderme.

Lo mejor y más divertido de todo viene cuando los profesores pasan lista (porque pobre de ti y de tu expediente si faltas a más de dos clases en un semestre).
El profesor siempre nombra por apellido, por ejemplo: ‘’Señor Pérez’’ o ‘’Señora Sánchez’’. Pero notas que es tu turno en la lista cuando la profesora o el profesor se queda un rato mirando el papel como si de un jeroglífico egipcio se tratase intentando averiguar cómo narices se dice tu apellido. Esperan siempre unos 5-6 segundos hasta que se atreven a intentar decirlo. Se rien, me rio yo también y los pobres lo dicen como pueden. Levanto entonces la mano roja como un tomate y digo ''Ja, hier'' (sí, aquí)
Muchos dicen ‘’ooooh suena bien’’ pero en el fondo ellos mismos saben que pocas cosas más raras han visto en la vida.

 Mi nombre ya lo van pronunciando un poquito mejor, parece que el énfasis que hago siempre sobre la R va teniendo buenos resultados. Sobre todo mi profesora de francés, que lo hace que da gusto (trés bien). Por si no tuviéramos pocos con todos los trabajos y exámenes que tenemos aquí, me he apuntado a un curso de francés inicial y hasta lo estudio en casa con entusiasmo. Que sé decir seis o siete cosas, pero poco a poco amigo.

En fin, dejando a un lado el tema de la universidad, lo cierto es que en España tenemos un horario un poco frenético pero así somos nosotros y aquí la gente no lo termina de comprender. Nos levantamos más tarde, comemos y cenamos más tarde, nos acostamos más tarde… y lo contrario nos resulta extraño. Nos dicen que llaman raros, pero yo siempre digo que somos diferentes para que quede un poco más bonito.

Me gustaría ahora ilustraros con dos imagenes de la cara que ponen los extranjeros cuando les contamos que en España lo típico es cenar a las 21:30-22:00:





‘’EEEEEEECHT??’’ dicen todos (que significa como ‘’EN SEEEERIO?’’) Que sí, que sí. Que el fin de semana muchos comemos a las 15:15 de la tarde, que las comidas navideñas raro es que sean antes de las 14:00 de la tarde y que NOSOTROS AMAMOS LA SIESTA POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS.

A continuación, os adjunto un diálogo verídico:

- ‘’¿Dormir después de comer? ¿Cómo puede ser eso posible?’’ me preguntó un chico extranjero.
- ‘’Es la octava maravilla’’ le contesté yo después de echarme las manos a la cabeza tras escuchar tal pregunta.

Y es que aquí la palabra ''modorra'' no debe estar recogida en el diccionario, con lo mucho que la usamos nosotros...
En fin, estos nos ven pimplándonos un kebab a las 7:30 de la mañana al volver de fiesta y ya es cuando empiezan a plantearse que venimos de otra galaxia.

Yo cuando me preguntan cómo podemos dormir después de comer
 A continuación os quiero enseñar una imagen de todo menos alegre. Esto es un miércoles cualquiera por Freiburg a las 20:30 de la tarde mientras íbamos decididos a por algo para cenar sin recordar que no estamos en España y que aquí no se cena más tarde de las 19:00 de la tarde. Y sí, es que los primeros dias se nos olvidaba que aquí eso de las tapas y los bares como que no se estila.

Miércoles, Freiburg 20:30 (y que viva la fiesta)
Lo cierto es que me quejo mucho del horario de comidas de aquí (porque es lo único que estoy llevando realmente mal) pero debo confesar que ayer comí a la 13:00 de la tarde y cené una pizza a las 19:00 de la tarde. Y sí, parece que poco a poco nos vamos ‘’alemanizando’’ aunque nunca hay que perder las bonitas costumbres. Y por eso mi compi de piso nos preparó otra de nuestras más típicas maravillas

 ♥


Hay que dejar claro que la convivencia estaba siendo maravillosa hasta que Rebeca me ha pegado un constipado que ha dado de todo menos gusto. Pero aquí en la resi nos cuidamos mucho todos y por eso Master Chef Esther (otra de las españolas del grupo) nos preparó una sopa como lo hacen las abuelas que nos hizo volver de nuevo a la vida.

A continuación, Stusie Erasmus Family se merece una pequeña mención (la piña de las piñas). Cuando no estamos en una habitación estamos en la otra. Ya hemos llegado al punto de tener la confianza de ''Bueno venga, cada mochuelo a su olivo'' aunque no importa que estemos reventados, siempre hay un ratito para invadir la casa de otro y dejarle sin chocolates/ ositos haribo y eso es muy bonito. Si de algo estoy convencida hasta ahora, es que no he podido tener más suerte y más ganas de celebrar Halloween (nunca he sido de Halloween, pero que una de tus inseparables sea americana hace mucho) Y es que ojalá aún nos queden muchas más aventuras que contar... 


Algunos me han pedido encarecidamente traducir el blog aunque sea en inglés. Challenge accepted? Too difficult



Mi pequeña Dori sigue igual de bien y desprendiendo tanta energía como su dueña aún estando enferma y gastando un paquete de kleenex por día. Le hablo en español como a los patos del parque y le digo que qué bonita es y la verdad es que nos seguimos entendiendo de maravilla. Desde que estamos juntas, la vida es mucho mejor. 

Lo que estoy aprendiendo de Alemania es que igual no es tan evidente la existencia de las fregonas (llevo aquí casi un mes y sigo frustrada porque no encontramos por ningún lado), que aquí aunque vayas por el parque con la bicicleta también tienes que señalizar con los brazos si no quieres que una señora te grite como cuando alguien te despierta de la mejor de tus siestas. Sé lo que aquella mujer sintió porque en España cuando los coches no ponen la intermitencia al otro conductor le deben pitar los oidos hasta el año siguiente, por eso no lo volveré a hacer. Y que además, aquí pedir un café con leche *PERO NO EL GRANDE* es esto (ya me ha pasado esto dos veces y ahora entiendo por qué les cunde tanto el día)






Y por último, ¡LA SEMANA QUE VIENE EMPIEZAN LAS VISITAS! Y es que en Noviembre (mes bonitos donde los haya) vienen dos de mis personas favoritas en el mundo entero. Mi hermana Virginia y mi amigo del alma Alberto (quien los conoce, sabe por qué ahora mismo solo de pensar que vienen ya me pongo de los nervios)


¡Hasta la próxima batallita y gracias por leerme!


Bis bald! 


miércoles, 12 de octubre de 2016

Sobrevivir sin aceite de oliva es posible

1 de Octubre de 2016. Después de 2 horas y cuarto de trayecto en avión (con un no tan maravilloso y bonito bebé llorando detrás de mi asiento) y 40 minutos en autobús desde el aeropuerto hasta nuestro nuevo hogar… HERZLICH WILLKOMMEN IN FREIBURG! (aquí otra cosa no, pero mensajes de bienvenida tienes casi uno en cada esquina, y qué bonito!)

Resultado de imagen de willkommen in freiburg

Desde que planté los pies en territorio germano ya pasé vergüenza ajena; el amable autobusero casi muere en el intento de ayudarme a bajar la maleta y con un resoplo casi tan grande como él, me dijo que es que pesaba un poco. Pero nadie dijo que fuera fácil irse a vivir al extranjero con todo el armario y muchos pedacitos de tu hogar envasados en bolsas de plástico al vacío.
Minutos después y tan solo llevando unos 5 minutos en Freiburg, nos ponemos en contexto: Hauptbahnhof de Freiburg (estación de trenes/ autobuses) y gente que no paraba de llegar; cuatro maletas (dos de 23 y 27 kg y otras dos de unos 10 kg), dos chicas españolas que no llegan al metro 70 y un destino: LLEGAR A LA BENDITA RESIDENCIA.  





Desde aquí mi pequeño agradecimiento por vigésima vez a nuestro ángel de la guarda. Pongamos que aquel angelito caído del cielo (porque no sabemos muy bien de dónde vino ni a dónde fue) se llamaba Greten o Hanna, 60-65 años y recién sacada de la típica casa en medio de la montaña como en las películas navideñas que mi madre adora de antena 3. Aquella buena mujer que tenía más energía que todos los estudiantes Erasmus juntos, no solo nos sacó el billete de tranvía más barato y tiró de nosotras y del equipaje (literal), sino que también nos acompañó hasta la puerta de la residencia y no se movió de ahí hasta que tuvimos nuestras llaves y el contrato en la mano. Sí, estas cosas solo pasan una vez en la vida y no más.

Después de llegar a nuestra humilde morada y ver que nada era como esperábamos porque no teníamos router, ni una mesa o un sofá, vimos que al menos había un bote de nutella sin abrir encima de la encimera (mi agradecimiento desde aquí a la persona que lo dejó porque fue todo un detallazo)

Detalles de desconocidos que marcan la diferencia 

Gracias a que tenemos dos supermercados a menos de un minuto, conseguimos comprar lo imprescindible para ir tirando. Y sí, ¡VIVAN LOS ALDI Y LIDL ALEMANES! Aquí haces la compra para todo el mes (literal) y no te llegas a gastar ni 40€. Eso sí, lo compensan con el tranvía… que es un poco caro para moverse por aquí. 


Por eso yo he decidido hacerme una nueva amiguita alemana (o Freundin, como dirían aquí) Su nombre es Dori y espero que me acompañe en muchas aventuras durante mi estancia aquí porque nos estamos haciendo muy amigas. Con ella siempre es un placer perderse por lo verde y por las calles... y todavía espero que nos queden muchas más aventuras juntas (y sin google maps ni nada, nos tenemos la una a la otra y con eso basta) Además con nosotras dos siempre viene mi más fiel compañero de batallas, el dichoso ventolín que nunca puede faltar... es casi tan imprescindible como el Wi-Fi cuando te quedas sin datos.

Meine Freundin Dori ♥

Aprovechando que ahora salgo en bicicleta, abro un pequeño paréntesis y mando un saludito y un beso a todos aquellos que me han dicho alguna vez que me estaba poniendo gordita, que menudo culo más ‘’hermoso’’ estaba echando, que estaba muy ‘’recia’’ o cosas varias que podría relatar hasta el año que viene. Espero que a partir de ahora podáis decir que estoy echando un culo y unas piernas lustrosas pero con razón (y lo digo sin acritud, pero lo digo) 

En fin, las semanas de adaptación y de conocer a gente están yendo mucho mejor de lo esperado. Y aunque digan que los alemanes son serios… aquí si sonries y dices ‘’hallo’’ todo el mundo te devuelve la sonrisa. En nuestro edificio todos nos saludamos, así que si nos morimos algún día siempre seremos recordados como ‘’los que siempre saludaban y sonreían’’ como en el telediario.

Y no, eso de que los españoles nos desmelenamos cuando estamos de fiesta pero el resto de europeos son más ‘’modositos’’… ya lo analizaremos en otra entrada.

Llevo solo aquí 10 dias y cuántas veces he pensado aquel tópico de que ‘’Spain is different’’. Y es que QUÉ MARAVILLOSO es ir en el tranvía todo el mundo en silencio, sin escuchar conversaciones que no te importan ni te aportan nada y sin tener que aguantar música que no te gusta. Por no hablar de lo bonito que es ver el tráfico de bicicletas y no de autobuses y coches que solo contaminan (aunque aquí tienes que mirar también a la izquierda y a la derecha porque por poco ya tienen que repatriar mi cadáver por morir atropellada por una bicicleta mientras iba haciendo fotos con su nueva cámara cual turista japonesa por Madrid)

Y adivina...
Lo más divertido hasta ahora ha sido sin duda ver las caras de la gente cuando me preguntan mi nombre. He deletreado mi nombre alrededor de 20 veces e incluso me piden que si puedo escribirlo. Si pudiese hacer un collage con todas y cada una de las caras… Así que al final siempre llegamos a un acuerdo para pronunciarlo de una manera un poco más fácil para ellos (al menos lo intentan, que es lo importante)

Y sí, aquí dices que eres español y todos se maravillan y te dicen: ‘’quiero hablar español’’, ‘’Cristiano Ronaldo’’ (inserte aquí mi cara de indiferencia cuando le nombran), ‘’Ohhhhh España qué bonito’’, ‘’mucha fiesta buena’’ y ‘’españolas guapas’’ (estos tópicos nunca cambiarán)

Para terminar, pequeña mención a mi compañera de piso y primera persona que ha podido darme el visto bueno o malo de esta entrada: meine kleine Beki (mi pequeña Rebeca) Qué poquito le gusta salir de fiesta y beber… pero no veáis como tararea la tía por la casa!

Freunde machen
Reconozco que una de mis mayores preocupaciones de empezar a compartir piso con alguien era dejar de ser yo misma por no poder cantar a mi aire por la casa (mi familia se enfadaba, pero seguro que ahora lo están echando de menos) Y qué tranquila me quedé cuando me contó que un día se hizo un boquete con la puerta en el brazo (sí, en el brazo) por ir bailando por la casa.

Tenemos la mejor compenetración del mundo subiendo bolsas del ikea hasta un 6º cuando el ascensor se rompe y para hablar y reír (porque aún no sé quién es más charlatana y risueña de las dos… y qué suerte) Algún día prometo hacer que ‘’te tiemblen las piernas’’ con una cerveza, tenlo por seguro. Hasta ahora hemos visto mucho verde y muchas cosas bonitas y el lunes empezamos las clases. Así que sí, nos quedan muchas cosas que contar.

Mi pequeña humilde morada ya va estando decorada

De momento he aprendido que hay una cerveza más rica que la Estrella Galicia, y es la Freiburger. Que si tienes que bailar ''la Macarena'' en un escenario con los Erasmus lo haces porque con vergüenza ni se come ni se almuerza y que aquí los niños aprenden a montar en bicicleta a la vez que aprenden a andar.

Y sobre todo, que deberíamos perdernos muchas más veces porque cuando nos volvemos a encontrar, no hay nada mejor (en todos los sentidos de la vida)


Bis bald! (o hasta pronto)

Roci